miércoles, 7 de octubre de 2015





4- APERTURA CAMERAL

La apertura cameral consiste en realizar una cavidad en el diente exponiendo la totalidad de la cámara pulpar, para proporcionar a los instrumentos un acceso sin obstáculos hasta el final de la raíz.

Las mejoras en el diseño de instrumentos, materiales y equipos dan por resultado una mayor facilidad en la realización de procedimientos endodonticos

CLASIFICACIÓN SEGÚN GROSSMAN

De acuerdo con grossman los instrumentos pueden ser divididos en 4 tipos de acuerdo a su funcion

  • instrumentos para exploración
  • instrumentos para debridacion
  • instrumentos para ampliación
  • instrumentos para obturación


INSTRUMENTAL DE USO ENDODONTICO.
  • instrumentos y materiales de diagnostico
  • instrumental de aislamiento absoluto
  • instrumentos para la apertura
  • instrumentos para la preparación del sistema de conductos radiculares
  • instrumental para obturación

INSTRUMENTAL Y MATERIALES DE DIAGNOSTICO

INSTRUMENTAL BÁSICO

  • Espejo
  • explorador
  • pinza algodonera
  • cucharilla



             

                  

INSTRUMENTAL ESPECIFICO

probadores pulpares elementos para pruebas térmicas regla milimetrada el acceso cavitario ideal es frecuentemente descrito en los textos de endodoncia como una entrada a los conductos fácilmente identificable en la base del piso de la cámara pulpar

ETAPAS

  • evaluación pre tratamiento
  • preparación del diente para el tratamiento de endodoncia
  • remoción del techo de la cámara pulpar y tejidos pulpares coronales
  • acceso en linea recta

RADIOGRAFÍAS PRE TRATAMIENTO.

  • posición , tamaño, profundidad y forma de la cámara pulpar
  • posición de los cuernos pulpares
  • numero de raíces
  • grado de curvatura


MORFOLOGÍA DE LOS CONDUCTOS RADICULARES.

  • conducto principal
  • conducto colateral
  • conducto lateral
  • conducto secundario
  • conducto accesorio
  • conducto interconducto
  • conducto recurrente delta aplical
  • conducto vaco interradicular

PRINCIPIOS DE LA PREPARACIÓN DE CAVIDADES ENDODONTICAS EN LA CORONA DENTAL

  • diseño de la cavidad
  • forma de conveniencia
  • eliminación de la dentina cariosa remanente y de restauraciones defectuosas
  • limpieza de la cavidad


DISEÑO DE LA CAVIDAD

  • diseño externo basado en la anatomía interna del diente
  • forma y posición correcta para permitir el acceso completo de los instrumentos desde el inicio de la corona hasta foramen aplical


FORMA DE CONVENIENCIA

  • acceso sin abstruccion al orificio de entrada del conducto
  • acceso directo al foramen aplical en posición no forzada de los instrumentos
  • exposición de la cavidad para ajustarse a la técnica de obturación



LLAVE AL ÉXITO ENDODONTICO.

  • conseguir la localización de todos los conductos
  • conseguir el acceso libre de las limas de los conductos
  • conseguir una linea recta de acceso tercio medio de los conductos








2- ANESTESIA.

En el tratamiento endodontico es la principal forma el dolor en situaciones muy excepcionales se utiliza sedacion e incluso anestesia general.


CLASIFICACIÓN ANESTÉSICA.

  • estructura química
  • vía de administración
  • origen
  • tiempo de accion


ESTRUCTURA QUÍMICA.

TIPO ESTÉREO

  • forman soluciones menos estables
  • estanquilos derivados paramino benzoico
TIPO AMIDA
  •  son mas estables
  • menor reaccion a la hipersensibilidad



ORIGEN.

NATURALES

  • cocaina
SINTÉTICOS

  • procaina, libocaina


VÍAS DE ADMINISTRACIÓN.


TÓPICOS

  • benzocaina utilizado en los niños
PARENTERALES

  • mepivacaina
MIXTOS

  •  lidocaina



TIEMPO DE ACCIÓN. 


CORTO               procaina 1 hora


INTERMEDIO   lidocaina 2 horas


PROLONGADO tetracaina 3 horas


TÉCNICAS ANESTÉSICAS.

  • gel
  • tópica
  • coloca directamente infiltrativa
  • anestesia periapical
  • intraligamentosa
  • intraosea
  • intrapulpar
  • anestesia troncular o regional

 ANESTESIA TÓPICA O DE CONTACTO.

  • forma de gel o crema
  • se usa pero a las técnicas por inyección  para evitar el dolor de la función
  • para su uso se debe secar la mucosa y aislarla del liquido salival
  • esta se aplica sobre la mucosa con torundas de algodón

APICAL SUPRAPERIOSTICA.

  • la solución anestésica se hace entre la mucosa y el periostio
  • es la que mas se emplea y se denomina infiltrativa
  • el anestésico local tiene que sobre pasar el periostio hasta llegar a efectuar
  • los niveles de anestesia

ANESTESIA TRONCULAR O REGIONAL.

  • lleva la solución anestésica en contacto con el tronco o rama nerviosa
  • la anestesia troncular es considerada como anestesia de tipo perineural

ANESTESIA INFILTRATIVA INTRALIGAMENTOSA.

  • se conoce también como intralveolar intraperiodontal
  • se pasa la aguja entre la superficie radicular y el hueso intercrestal donde se deposita el anestésico
ANESTESIA INFILTRATIVA INTRAOSEA.

  •  se utiliza para cirujias de mayor profundidad

ANESTESIA INFILTRATIVA INTRAPULPAR.

  • se utiliza en la pulpa directa para lo cual es necesario que exista una cavidad grande para penetrar la aguja
  • una o dos gotas de solucion anestesica depositadas rapidamente ne la pulpa, resulta inmediata y efectiva


INYECCIÓN DE EPINEFRINA.

se utiliza junto con un tratamiento médico de emergencia para tratar reacciones alérgicas que ponen en riesgo la vida ocasionadas por mordeduras o picaduras de insectos, alimentos, medicamentos, látex y otras causas. La epinefrina se encuentra en la clase de medicamentos denominados alfa y beta agonistas adrenérgicos (agentes simpatomiméticos). Funciona al relajar los músculos de las vías respiratorias y contraer los vasos sanguíneos.











EXPLORACIÓN COMPLEMENTARIA:

PRUEBAS TÉRMICAS.

Tradicionalmente se han venido realizando pruebas de frío y de calor. Cuando un diente es expuesto a un cambio brusco de temperatura, este cambio determina una reacción pulpar que da lugar a dolor. El dolor como respuesta ante el estímulo de la pulpa normal es proporcional a la intensidad de dicho estímulo, y desaparece cuando el estímulo se retira. No obstante, la intensidad con que el paciente percibe el estímulo es totalmente subjetiva, y varía sustancialmente de unos pacientes a otros. La existencia de muy diferentes umbrales de percepción del dolor de unos pacientes a otros hace que estas pruebas nunca sean válidas a no ser que comparemos no entre pacientes, sino entre dientes similares del mismo paciente. Cabe recordar, por otro lado, que ese umbral de respuesta en el paciente es también variable en función de las condiciones del paciente.

Cuando la pulpa sufre cambios, la respuesta ante los estímulos varía. En estos casos podemos observar bien reducción o ausencia de respuesta, o bien aumento de la respuesta. Asimismo, la respuesta puede pasar de desaparecer a la retirada del estímulo (dolor de segundos de duración), a prolongarse hasta minutos después de retirar el estímulo (dolor de minutos de duración). En pacientes que acuden con dolor espontáneo, la aplicación de frío o calor podrá aliviar o exacerbar el dolor, y constituirá en ese caso una prueba concluyente para el diagnóstico.


PRUEBA DE FRIÓ.

La prueba térmica más habitual es la prueba de frío. Para realizarla nos valemos de una bolita de algodón pequeña sujeta con unas pinzas con cierre, y la congelamos por medio de un gas comprimido. Inmediatamente colocamos dicha torunda de algodón sobre la superficie vestibular de uno de los dientes a explorar, previamente secado con una gasa o con un rollo de algodón. Seguidamente exploramos otro diente, y así varios. El diente problema lo exploramos entre dientes presuntamente normales, para ver si existen diferencias en la respuesta. La prueba puede realizarse si se prefiere con carpules congelados o cualquier otro sistema de dispensado de frío. El objetivo de la prueba es no sólo ver cual es el diente que da más o menos respuesta, sino en ocasiones, ver si el dolor provocado persiste más allá de la retirada del estímulo o no. Hay que realizar la prueba siempre con cautela, advirtiendo al paciente del dolor que puede llegar a percibir. Y si siempre debemos ser cuidadosos, más aun en aquellos pacientes que refieren sintomatología de pulpitis irreversible. En ellos evitaremos la prueba si no es imprescindible, pues el dolor que podemos causar puede ser muy importante. Debemos explicar al paciente en esos casos que sólo podemos determinar el diente causal provocándole un episodio de dolor, y que sólo identificando el diente causal podremos llevar a cabo el tratamiento que resuelva su problema.

El cloruro de etilo fue inicialmente el gas utilizado. Este producto ha sido substituido por el tetrafluoretano, sin fluorocarbono (perjudicial para el medio ambiente). Se utiliza también dióxido de carbono, que por su baja temperatura, -78º C, da resultados reproducibles y fiables, incluso en dientes inmaduros. Sin embargo, se ha descrito que esa temperatura tan baja puede producir una línea de infracción en el esmalte y largos periodos de exposición (de entre 1 a 3 minutos) pueden provocar cambios pulpares, con formación de dentina secundaria. Puede utilizarse también dicloro-difluorometano, cuya temperatura está alrededor de -28º C. Como el dióxido de carbono, da resultados reproducibles y fiables, desde dientes maduros a inmaduros. Sin embargo, también se han descrito casos de infracción del esmalte. Si bien hay autores que han recomendado el uso de barritas de hielo, o carpules rellenos de agua congelados, la eficacia de los mismos es muy cuestionable, siendo preferible utilizar alguno de los métodos descritos.

La respuesta pulpar al frío debe ser puesta siempre en cuestión cuando el resultado es la ausencia de respuesta al frío. Si las pruebas producen dolor agudo, superior a los dientes de referencia (vecino o contralateral), y, sobre todo, si el dolor no cede en segundos, sino que persiste minutos, nos encontraremos ante una lesión pulpar irreversible. Si el resultado es la ausencia de respuesta, no podemos por el contrario afirmar que exista una necrosis pulpar. Esto es especialmente relevante en el caso de los traumatismos dentarios. Frente a la actitud más intervencionista propuesta en los libros de texto clásicos ante la falta de respuesta a las pruebas térmicas en un diente tras un traumatismo, hoy se tiende a conceder a la pulpa siempre el beneficio de la duda. Así, si no existe respuesta a las pruebas del frío, sólo se realizará el tratamiento de conductos si tenemos síntomas o signos clínicos de patología pulpar irreversible.




PRUEBA DE CALOR.

La prueba de calor puede hacerse con una barrita de gutapercha de un cierto grosor, que calentamos a la llama, y colocamos sobre la superficie vestibular del diente. Es útil secar primero el diente, y a continuación pincelarlo con vaselina líquida, para evitar que la gutapercha se pegue a la superficie vestibular. Sin embargo, en ocasiones puede ser difícil evaluar el diente causante de sintomatología aguda provocada por calor. En esos casos mejor que la barrita de gutapercha parece ser aislar diente a diente con dique de goma, e irrigar el diente aislado con agua caliente a 60º C. Con esta prueba no buscamos evaluar el estado pulpar en sí, sino determinar cuál es el diente responsable en pacientes que refieren dolor de tipo pulpar al tomar cosas calientes. En estos casos la barrita de gutapercha es poco práctica, y por el contrario el usar un líquido, reproduciendo mejor por tanto el estímulo real, es mucho más eficaz, y carece de riesgos (exceptuado el de causar un dolor agudo al paciente). Es esencial en esta prueba el aislamiento del diente en esos casos.




     

     
     


PRUEBAS ELÉCTRICAS.

El pulpómetro usa la excitación eléctrica para la estimulación de las fibras sensoriales A-delta pulpares. Una respuesta positiva simplemente indica la existencia de fibras sensoriales con vitalidad. Esta prueba no proporciona ninguna información sobre la vascularización de la pulpa, que es el verdadero determinante de su vitalidad. Por los falsos positivos y falsos negativos, unido a la poca especificidad, es una prueba que cada vez realizamos menos, y aporta poca información respecto a las pruebas térmicas.


PRUEBA DE LA CAVIDAD.

En algunas ocasiones tenemos sospechas de la existencia de una necrosis pulpar, pero no estamos totalmente seguros. En esas circunstancias, sin anestesia, podemos tallar una pequeña caja en oclusal (premolares y molares) o bucal (incisivos y caninos), penetrando en dirección pulpar. Si accedemos a la pulpa sin dolor, es que existía la necrosis. Si el paciente tiene sensibilidad durante la penetración a dentina, implicará la existencia de vitalidad pulpar, obligando a reevaluar la necesidad de tratamiento de conductos. En caso de decidir no hacer el tratamiento de conductos, los actuales sistemas de obturación con resinas compuestas permiten un sellado correcto de la pequeña cavidad tallada sin riesgo estético ni funcional para el diente.


PALPACIÓN

La palpación de los tejidos blandos nos permite evaluar la existencia de tumefacciones, y de las características de las mismas. Podremos evaluar también la alteración de la sensibilidad de los tejidos orales alrededor del diente a examen. Un aumento en la sensibilidad indica que la inflamación del ligamento periodontal, alrededor del diente afecto, se ha extendido al periostio. Con la palpación también se puede detectar una tumoración incipiente. Palparemos bilateral mente para detectar las diferencias.

La palpación nos permitirá determinar la existencia de movilidades dentales, que nos orientarán sobre la integridad del aparato de inserción del diente. Se realizará mediante un instrumento rígido, tal como el mango de un espejo, y no sólo con los dedos. La prueba de movilidad deberá complementarse con otras pruebas, fundamentalmente de vitalidad pulpar, para comprobar el nivel de afectación pulpar, ya que la inflamación periodontal puede deberse a múltiples causas. Así, podemos tener movilidad dentaria por la presión originada por el exudado purulento de un absceso perirradicular agudo, una fractura radicular, un traumatismo reciente, el bruxismo crónico o el desplazamiento dental y ortodóncico.

En ocasiones, el paciente refiere la existencia de parestesias en el labio y mentón. Ello puede deberse a causas diversas, pero una relativamente frecuente es una inflamación periapical importante en premolares inferiores, que puede provocar una compresión del nervio dentario inferior. En estos casos es preciso completar la palpación con una delimitación de la zona parestésica, para lo cual podemos utilizar una aguja de inyección, e irla apoyando (sin clavarla) sobre diferentes puntos, preguntando al paciente si la nota o no. Con ello podremos trazar un mapa de la zona y comprobar la evolución del caso.







PERCUSIÓN

La percusión es un elemento de ayuda para localizar dientes con dolor periapical. La percusión de un diente con patología periapical aguda puede dar dolor de moderado a severo. Es preciso realizar siempre una presión digital ligera sobre el diente antes de percutir con el mango del espejo. La percusión sobre un diente con una gran irritación periapical puede provocar un dolor muy agudo, y en esos casos la simple presión ligera sobre el diente puede orientar el diagnóstico. La prueba de la percusión (o de la presión digital ligera en casos de dolor severo) es siempre por comparación. No basta la respuesta ante un diente, sino que es preciso comparar con la respuesta ante el mismo estímulo de los dientes vecinos y a poder ser el contralateral. En casos agudos el dolor puede afectar no al diente causal sino también al vecino, complicando ligeramente el diagnóstico. En esas situaciones la inspección y la exploración complementaria (radiografías fundamentalmente) pueden ayudar al diagnóstico. Es un consejo útil evitar que el paciente sepa sobre qué diente estamos percutiendo, pues tienden a tratar de focalizar el dolor en el diente que creen responsable del mismo. Puede para ello darse una numeración a cada diente en el momento de percutir (“voy a golpear sobre el diente número uno”… “ahora sobre el dos”… “ahora sobre el tres”,… y así sucesivamente) y preguntar al final cuál le ha dolido más. Si queremos repetir la prueba, puede ser útil cambiar el orden de la numeración para confirmar que el paciente no está dirigiendo involuntariamente la respuesta hacia un diente.

La percusión puede también ser de ayuda en situaciones sin patología pulpar, tales como traumas oclusales o patología periodontal. Se ha descrito que en los problemas periodontales molesta más la percusión horizontal (en sentido vestíbulo-lingual) que la vertical (sobre la cara oclusal o borde incisal), al revés de lo que ocurriría en las lesiones de origen pulpar. No obstante es difícil clínicamente establecer esa diferencia.






1- DIAGNOSTICO.

El diagnóstico endodóntico tiene dos objetivos:

-Establecer la existencia de patologías que afecten al complejo pulpo-dentinario. Se determinará si existe o no una afectación pulpar, las características de la misma, y si es necesario un determinado tratamiento.
-Determinar las características anatómicas y fisiológicas que pueden condicionar la realización de un tratamiento endodóncico. Debe incluir el establecer si el nivel de dificultad entra en el grado de capacitación del profesional, si precisa de consultas con otros profesionales, o si debe ser referido a otros profesionales de la salud.

El diagnóstico en endodoncia conduce a la determinación del estado pulpar de un diente. Clínicamente no es posible establecer el estado histopatológico de la pulpa. Podemos y debemos en cambio establecer la existencia o no de enfermedad pulpar en el momento en que llevamos a cabo el diagnóstico; y si la hay, determinar en qué etapa se encuentra. La pauta terapéutica dependerá de dicha etapa. Por todo ello, creemos necesario establecer dos premisas esenciales a la hora de establecer el diagnóstico pulpar:

Es necesario un claro conocimiento de la etiología, patogenia y sintomatología de la patología pulpo-periapical, así como de otras enfermedades de los dientes y tejidos duros y blandos adyacentes, para poder realizar el diagnóstico diferencial.
La sintomatología juega en ocasiones sólo un mínimo papel en la realización del diagnóstico clínico. Es frecuente la existencia de patología pulpo-periapical sin sintomatología clínica.


Para llevar a cabo un correcto diagnóstico endodóncico, y realizada ya la historia médica general, se procederá de la forma siguiente:

HISTORIA CLÍNICA.


La historia clínica es un documento médico-legal que surge del contacto entre el profesional de la salud (médico, fisioterapeuta, odontólogo, psicólogo, asistente social, enfermero, kinesiólogo, podólogo) y el paciente donde se recoge la información necesaria para la correcta atención de los pacientes. La historia clínica es un documento válido desde el punto de vista clínico y legal, que recoge información de tipo asistencial, preventivo y social.

ANAMNESIS.

Deberemos determinar el motivo principal de consulta, que debe incluir una cronología del proceso. El síntoma principal será el dolor. Deberemos intentar determinar la localización del proceso, su origen (espontáneo o provocado), su duración y el carácter del dolor (sordo o agudo; con o sin irradiación).

Toda la información que se extraiga de la anamnesis será subjetiva (síntomas), y como tal debe valorarse. Debe contrastarse con la información objetiva (signos) aportada por la exploración. Así, si bien en muchas ocasiones la simple anamnesis nos da ya un diagnóstico de presunción, éste deberá ser ratificado por la exploración.

Es importante en la anamnesis dirigir las respuestas del paciente, dándole a elegir entre alternativas que nos permitan llegar a un diagnóstico de presunción. En caso de dolor es aconsejable dar opciones de respuesta para facilitar el diagnóstico. No basta por tanto preguntar si le duele, sino concretar las preguntas:

¿le duele al comer?
¿le duele al masticar?
¿le duele al tomar cosas frías?
¿le duele al tomar cosas calientes?
¿le duelen más las cosas frías que las calientes?
¿le es posible encontrar un punto o un diente donde al presionar le duela?
¿le corre el dolor por la mandíbula, o hacia el ojo, o hacia el oído?

Este tipo de preguntas concretas nos permitirán establecer si el dolor al que nos enfrentamos es un dolor localizado (de componente más bien periapical) o irradiado (de componente más bien pulpar); o si se corresponde a una lesión pulpar reversible o irreversible. En muchas ocasiones el diagnóstico será fácil tras la respuesta del paciente. Así, si el paciente refiere que el dolor es constante y le calma con el frío (en ocasiones el paciente se presenta en la consulta con una botella de agua fría de la que va bebiendo regularmente para aliviar el dolor), tendremos un diagnóstico de presunción de pulpitis irreversible sintomática avanzada, y deberemos buscar el diente problema para realizar un tratamiento de urgencia que detallamos en un capítulo aparte. En otros casos el diagnóstico puede llegar a ser verdaderamente complejo. Es importante intentar llegar a un diagnóstico de presunción (que puede incluir una o varias entidades patológicas) antes de pasar a la exploración física. 


EXPLORACIÓN FÍSICA.

La exploración, que incluye la inspección, palpación y percusión, debe extenderse a los tejidos duros dentarios y a los tejidos blandos circundantes. Aunque en la misma debemos intentar encontrar evidencias que nos ratifiquen o descarten las posibles opciones que nos ha abierto la anamnesis (diagnóstico diferencial), ello no debe hacernos olvidar la importancia de seguir una sistemática en la exploración que evite que nos puedan pasar por alto elementos de alto valor diagnóstico, o entidades clínicas diferentes al motivo principal de consulta, pero que estamos obligados a diagnosticar y comunicar al paciente, tales como tumores de los tejidos blandos orales. La exploración física debe siempre incluir:
INSPECCIÓN.

La inspección deberá siempre seguir una rutina clínica, y remitimos al lector a cualquier tratado para una mejor descripción de este apartado. Recordar tan solo la importancia de no dejar de lado la inspección de los tejidos blandos, que es probablemente lo primero que debamos evaluar. Siguiendo un orden siempre igual en todos los pacientes, buscaremos la existencia de inflamación de los tejidos, de fístulas, de cambios de coloración, de úlceras. Las fistulas en ocasiones se manifiestan a nivel extraoral, sobre todo en la mandíbula. 

Concluida la exploración de los tejidos blandos, procederemos a la exploración de los tejidos dentarios, buscando dientes con pérdidas de tejido duro (traumatismos, abrasiones, erosiones, atricciones, abfracciones), cavidades, restauraciones o recubrimientos cuspídeos. Tras la anamnesis y la inspección, en muchos casos podemos llegar casi a un diagnóstico de certeza de la patología, si bien habitualmente es preciso ratificarlo con la palpación y pruebas complementarias (sobre todo la radiografía intraoral).










PROTOCOLO ENDODONCIA.


1-DIAGNOSTICO

2-ANESTESIA

3-AISLAMIENTO DEL CAMPO OPERATORIO

4- APERTURA CAMERAL

5- PULPECTOMIA

6- CONDUCTOMETRIA

7- PREPARACIÓN BIOMECANICA

8- CONOMETRIA

9- OBTURACIÓN DELCONDUCTO

10- RX DE CONTROL

11- OBTURACIÓN DEL DIENTE









¿QUE ES APEXIFICACION?


Es el proceso para crear un ambiente dentro del conducto radicular y los tejidos periapicales después de la muerte pulpar, que permita la formación de una barrera calcificada a través del ápice abierto. El resultado usual es el achatamiento del extremo de la raíz y poco o ningún aumento en la longitud.


La creación de un ambiente adecuado para la formación de una barrera calcificada consiste en la limpieza y preparación del diente para eliminar residuos y bacterias, seguidas por la colocación de una pasta en el ápice. Para inducir la apexificación se utilizan con éxito diferentes materiales. La más favorecedora es la pasta de hidróxido de calcio con agua, agregar otros medicamentos al hidróxido de calcio no tiene efecto benéfico a la apexificación. El factor responsable del cierre apical es la limpieza minuciosa para eliminar bacterias y tejido necrótico del sistema de conductos. El hidróxido de calcio se utiliza como material de obturación temporal. Es bactericida con un ph alcalino que pueda estimular la calcificación apical.



¿QUE ES APEXOGENESIS?


Se define como el tratamietno de una pulpa vital en un diente inmaduro, para permitir el crecimeitno radicular continuo y el cierre apical. La pulpa vital de un diente inmaduro puede tener una exposición pequeña después de traumatismo, mediante una pulpotomía superficial se permite que continúe la formación normal de dentina en la raíz. El objetivo es mantener la vitalidad de la pulpa radicular. La mayor parte de los dientes inmaduros con fracturas de coronas y pulpas expuestas, tienen pulpas vitales en las cualesla inflamación se limita a la superficie del tejido.


También está indicado el tratamiento que permite que la raíz continúe su desarrollo cuando hay una exposición pulpar cariosa pequeña en dientes inmaduros, el éxito depende de la extensión del daño pulpar y de la posibilidad de restaurar al diente. Una exposición cariosa o trau,ática grande requiere de pulpotomía en la constricción cervical para conservar la vitalidad pulpar radicular.